Un año mas, nuestra Hermandad cumplió con la tradición de peregrinar, con su Simpecado a la Hermita en acción de gracias a nuestra Patrona, por los escasos daños acaecidos en nuestro pueblo en aquel terremoto de febrero de 1969.  

Como en años anteriores, a las 10:00 de la mañana de último sábado de febrero, la carreta, bellamente adornada de flores y tirada por dos hermosos ejemplares de bueyes, transportó el Simpecado de la Virgen para realizar su recorrido, acompañada de centenares de peregrinos a pié, y un buen número a caballo. 

Esa misma noche, 27 de febrero, tuvo lugar el Rosario y en la mañana del domingo día 28, la Misa de Acción de Gracias.

Al caer la tarde, como viene siendo tradicional en los últimos años, nuestro Simpecado y su carreta volvió acompañado de la Junta de Gobierno de la Hermandad a su Parroquia.

 

La Carreta con el Simpecado, dispuesta para iniciar la Peregrinación.
Vista panorámica de la Peregrinación, con nuestro pueblo al fondo.

La carreta con el Simpecado, ya ha llegado a la Hermita.
Nuestro Presidente y Hermano Mayor, saludando con el Simpecado a Nuestra Patrona dentro de la Hermita.  

 

 Pergamino que recoge el acuerdo de concesión de la Medalla de Oro.
Fotografía de la Medalla de Oro

En el centro de la imagen, nuestro Presidente Juan Antonio Romero, tras la entrega de la Medalla de Oro. A su izquierda, el alcalde de Beas, Juan Elías Beltrán.
Foto de familia de la Junta de Gobierno tras la entrega de la Medalla de Oro.



            La primitiva ermita de Clarines, al igual que la gran mayoría de los santuarios rurales de la provincia de Huelva, se edificó enla Baja Edad Media, coincidiendo con la leyenda de aparición dela Virgen a comienzos del siglo XIV y los primeros datos documentados sobre la misma, que datan del año 1397, cuando el conde de Niebla, Juan Alonso de Guzmán, deja en su testamento una donación para el santuario de Clarines. 

 

            De los siglos XVI y XVII se conocen varios inventarios de bienes. Por el contenido de estos podemos hacernos una idea de cómo era el santuario en aquellas fechas. Se nos presenta como una ermita de una sola nave, con tres celdas en el ala de la epístola y sacristía a la derecha del Altar Mayor. 

 

            En el siglo XVIII (1739) se realiza, por mandato de Alonso Blanco Villarrasa, el camarín dela Virgen , así como un retablo de madera dorada, que servía de marco al mismo (1735). A finales de esa misma centuria (1790), se nos habla de la existencia de cinco celdas o cuartos en el santuario, utilizados por los devotos para el cumplimiento de sus promesas, situados en la nave de la epístola. Igualmente, la información histórica indica que la ermita contaba con un alpende o pórtico de acceso, así como con un campanario de reciente construcción. 

 

            El santuario conservó esta estructura hasta el primer tercio del siglo XIX, cuando la guerra de independencia, los procesos desamortizadores, el estancamiento económico y su utilización como lazareto para el cuidado de enfermos de cólera, ocasionaron un gran deterioro en él. 

 

            A finales del siglo XIX y comienzos del XX, la ermita y el culto a Ntra. Sra. de los Clarines van a vivir un nuevo periodo de auge, etapa que permitió la recuperación de la vieja ermita, a la que se le añadieron una serie de celdas exteriores en su fachada oeste. Desde entonces, su estructura va a permanecer prácticamente inamovible, hasta que, en el año 1957, se construye un nuevo camarín, situado en la nave del evangelio, destinado a acoger la imagen de Ntro. Padre Jesús dela Amargura , un Nazareno conocido popularmente como el Señor de Clarines. 

 

            El año 1969 va a marcar el inicio de un cambio sustancial en la estructura del santuario. En aquel año tuvo lugar, a finales de febrero, un seísmo que deterioró la ermita. Al año siguiente se emprenden obras de reconstrucción, se pierde la estructura tradicional del santuario, a excepción de los camarines dela Virgen y del Señor, y se construye una nueva ermita, inaugurada el día 1 de marzo de 1970. Con posterioridad, en los años ochenta y noventa del siglo pasado y en los primeros años del XXI (2003) se han realizado nuevas obras en la ermita que le han otorgado su aspecto actual. 

 

            La actual ermita de Ntra. Sra. de los Clarines es de una sola nave, con cubierta a dos aguas con madera, que descansa sobre tres arcos carpaneles, los cuales dividen en cuatro tramos a la nave. La capilla mayor, de planta cuadrada, posee bóveda de media naranja sobre pechinas, con florón en la clave. A la capilla mayor, se abre el camarín dela Virgen con arco de medio punto. El interior del camarín tiene planta cuadrada, cubierta con bóveda octogonal sobre trompas de aristas. 

 

            El retablo mayor, bendecido el día 14 de agosto de 1955, es de madera dorada con columnas pareadas y decoración vegetal de guirnaldas de hojas y frutas, jarros con flores, etcétera, que sirve de marco al camarín dela Virgen. Fue restaurado en 1994. 

 

            La portada de la ermita, que abre a un pórtico o porche delantero, es de reciente construcción (2003), y está enmarcada por dos pilastras dobles sobre elevado basamento. Todo el conjunto queda rematado por una amplia cornisa. El porche de la ermita, ampliamente remodelado en el año 2003, presenta cinco arcos de medio punto, el central más alto que los laterales. El arco central presenta portada de arco de medio punto enmarcada por dobles pilastras situadas sobre sencillo basamento con decoración geométrica. 

 

            La espadaña del santuario es de tres vanos, con perfiles mixtilíneos. Fue construida en 1970, siendo modificada en 1991. El vano central se corona por un frontón triangular partido y una cruz de cerrajería entre jarras de cerámica. 

 

            Las cubiertas de la ermita son de teja árabe a dos aguas, mientras que la capilla mayor y el camarín dela Virgen y del Nazareno lo hacen a cuatro aguas, disponiéndose en sus vértices superiores unos castilletes almenados, rematados por cruces de cerrajería de distintas épocas, la más interesante de estas cruces es la que corona el camarín de la Virgen, de finales del siglo XVIII. 

 

            El vano que ilumina el camarín dela Virgen tiene una reja de hierro forjado, datable, posiblemente, en el año 1739, y está decorada con ces contrapuestas y crestería superior de eses, azucenas y cruz flordelisada.

             El día 10 de febrero de 1964, el Obispo dela Diócesis de Huelva, Dr. D. Pedro Cantero Cuadrado, promulgó el Decreto de Erección Canónica dela Hermandad de Ntra. Sra. de los Clarines, con sede enla Parroquia de San Bartolomé de Beas. Con este paso,la Junta de Gobierno, presidida por Juan Bautista Romero Rabadán, quiso dotar de personalidad jurídica propia a la Hermandad, que ya venía funcionado como tal, al menos, desde la década de los treinta del pasado siglo XX.

 

            A partir de ese momento se elaboraron unos Estatutos para el buen funcionamiento de la Hermandad; se crearon sus órganos de gobierno (Junta de Gobierno y Asamblea de Hermanos); se elaboró el primer censo de hermanos; se idearon las insignias representativas (Escudo, Bandera y Medalla), y se inició el Libro de Actas.

 

            Dela Hermandad de Ntra. Sra. de los Clarines ya se tenían noticias históricas en tiempos pasados. Por ejemplo, en el siglo XVIII (1724), se conoce la fundación de una Hermandad dela Virgen de los Clarines, cuyo Libro de Reglas -hoy desaparecido- había sido aprobado por el Vicario del Arzobispado de Sevilla. Aquella Hermandad recogía en sus reglas la obligación de hacer fiesta en honor a su titular el día 15 de agosto de cada año en su ermita. Su primer Hermano Mayor fue Alonso Blanco Villarrasa, vecino de Beas, el cual impulsó la creación dela Hermandad para favorecer una mejor administración de los bienes dela Virgen y del santuario.

 

            Aquella Hermandad debió tener una vida corta, pues poco se la menciona con posterioridad en los Libros de Visitas del Arzobispado hispalense. Nuevas noticias relativas a la cofradía nos llegan a comienzos del siglo XX cuando encontramos nueva documentación alusiva a ella: es el caso de la existencia de unos Libros de Cuentas (1912), que reflejan que al frente dela Hermandad se encontraba un grupo de mujeres de la población, las cuales cada año organizaban los cultos y fiestas dedicadas ala Patrona de Beas. A la cabeza de dicho grupo, se hallaba Marina Sayago Sayago, en calidad de Presidenta.

 

            El esquema de funcionamiento de esa Hermandad de mujeres fue modificado a comienzos de los años treinta del pasado siglo, cuando se reorganiza la asociación religiosa y se la dota de Junta de Gobierno, renovada, posiblemente, cada dos o tres años. Aparece nuevamente la figura del Hermano Mayor; el primero de esta etapa moderna será José Caballero Caballero. Este cambio de organización llevó aparejado también una modificación en los cultos ala Virgen , organizándose, a partir de entonces, la romería actual que comienza a celebrarse durante tres días: 14, 15 y 16 de agosto.

 

            Este modelo organizativo se mantuvo tras la erección canónica dela Hermandad en 1964, modificándose con posterioridad en el año 2001, al aprobarse los nuevos estatutos e instituirse una nueva figura de gobierno,la Presidencia , que se unirá a la del Hermano Mayor, como cabezas visibles dela Hermandad.

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